Valencia, fútbol y otras cosas

viernes, 28 de marzo de 2014

Seguimiento a Suso: promesa en ciernes, centrocampista total

El show de Suso. Jesús Joaquín Fernández Sáez de la Torre es uno de esos escogidos para jugar al fútbol que sólo puede echarse a perder por conflictos internos-personales, lesiones fortuitas o negligencias de los entrenadores, técnicos y/o alineadores. Conocido como Suso, parece tocado por una varita mágica, y es que aúna al mismo tiempo excelentes condiciones técnicas y mentales que se aplican directamente al juego, las cuales son, en definitiva, las más importantes para llegar a ser un importante futbolista de élite. Es uno de esos futbolistas que parece sentir el fútbol dentro de sí mismo, vivirlo como una necesidad inexorable, interpretarlo con la maestría que sólo es capaz de alcanzar un veterano de batallas ("más sabe el diablo por viejo que por diablo"). Todo ello parece innato, genético en su mayor parte; debido a unos genes que se expresan y otros que se silencian, ARNs que se transcriben, se traducen y otros que son capaces de regular a distintos niveles, proteínas que intervienen en innumerables funciones.


Ayer, en el partido del Almería frente al Valencia, volvió locos a los jugadores ches. Literalmente. Imparable. Cada vez que sus botas acariciaban la bola el espectador se ponía en actitud expectante, sabedor de que este chaval de apenas 20 años era capaz de cualquier cosa, en cualquier instante podía inventar una genialidad, resultar decisivo, etcétera. Actuó de interior derecho (de banda) y se comió a Bernat. Pese a su aparente rol marginal o secundario (por su demarcación) se mostró como el jugador básico, fundamental, primordial de su equipo en ataque: sus compañeros le buscaron constantemente, él respondió de manera soberbia. Ejerció de catalizador y aglutinador al mismo tiempo: con esto quiero decir que la mayor parte del peligro almeriense pasó por sus botas, y que fue el propio Suso el que decidió en cada momento que es lo que más convenía su equipo. Además, la facilidad con la que recibió el balón cuándo y dónde quiso facilitó su labor, y por añadidura, contribuyó a su brillo. Que quería conferir al juego un poco de pausa, bajaba a recibir ya sea escorado en banda o más hacia al medio, recibía de espaldas, controlaba y aguantaba la pelota, oxigenaba el juego, y la daba o incluso se atrevía con el regate para después devolverla. Que quería entrar por banda, pues una de dos, o se desmarcaba a las espaldas del lateral, o recibía el balón y lo daba al compañero cercano para después acelerar la carrera e intentar recibir la pared. Si la jugada salía, centraría con peligro. Que quería ser más directo, pues recortaba hacia adentro, hacia su pierna buena, por lo general dejando la cadera de su defensor por los suelos, desde donde no dudó en probar el disparo; un seco, ajustado y poderoso chut. Pero es que no sólo aportó y fue clave en ataque, sino que se aplicó en defensa, principalmente mediante un pronunciado repliegue (en bastantes ocasiones se le pudo ver en el vértice de su propia área con la intención de defender y/o molestar a Bernat).

Parece un espectro Suso, un fantasma, por su facilidad para "bailar" en cualquier zona del campo, y hacerlo de forma excelsa. En el partido actuó de interior derecho, pero puede hacerlo de forma sobresaliente en cualquier posición del centro del campo. Es más, yo diría que en banda se desaprovechan gran cantidad de sus potenciales virtudes: porque Suso es, entre otras cosas, precisión en el golpeo, combinación, visión de juego prodigiosa, alternabilidad entre pase corto y pase largo, entre pared y regate, entre disparo y asistencia, inteligencia (y acierto) en la toma de decisiones ejecutivas y tácticas. Es cierto que en banda es menor la exigencia defensiva y ofensiva, y probablemente su equipo necesita que haga daño en zonas más adelantadas, de forma más directa; empero la pérdida de protagonismo y responsabilidad hace que el espectador no pueda disfrutar de gran parte de su fútbol, ése que le sale de lo más hondo, y al no poder desplegar todo su potencial contribuye a que el propio equipo no pueda ser dominador. Porque Suso en el centro del campo, centrado de interior o mediocentro, con mayor cuota de posesión y protagonismo, como vértice y pilar, está capacitado para convertir cualquier equipo de nivel medio en equipazo. También es cierto que por su juventud o falta de experiencia, existe el riesgo de que la irregularidad se haga más patente. Hasta que coja confianza y se haga con la manija. Como contraprestación, si por algo no destaca este zurdito es quizá por no poseer unas condiciones físicas al nivel de las técnicas (quiebros con balón en un palmo, precisión en el golpeo, cambio de ritmo desde parado con balón controlado, quiebros sin balón, juego al primer toque, etc.) o a las de la interpretación de juego y acierto en la elección de la acción. Le puede faltar intensidad prolongada -aunque en esta valoración hay mucho de percepción engañosa- o velocidad punta en carrera (aunque ciertamente no es una cualidad que por su tipo de fútbol eche de menos); a veces da la sensación de desconectarse durante momentos, como si le entrase la pereza o un ataque de liviandad, como si adoleciese de falta de voluntad, pero son momentos por lo general efímeros, de poca duración y trascendencia. La inteligencia de Suso, esa extraordinaria capacidad para leer el partido y hacer daño, para aprovechar sus condiciones, gana la batalla. Uno no sabe bien cómo se las apaña, pero él se encarga de que le lleguen balones, y a su vez, de transformar esas recepciones en bolas más peligrosas. Pese a sus capacidades técnicas y su talento para desequilibrar por sí mismo, Suso es un futbolista principalmente colectivo, que está más cómodo sintiéndose importante como parte del equipo, como una pieza fundamental del engranaje, pero creo, nunca como jugador que va por libre y que prioriza la gloria personal al presumible bien del equipo. Porque sí, individualmente puede ser -y de hecho lo es- decisivo, mas como pieza aceleradora, catalizadora, incluso como fuerza aglutinadora en el mejor sentido del término, es lo más.

Interesantes y atractivos me parecieron los momentos en que chocaron los capos Parejo y Suso, que sin ser exactamente iguales, tienen mucho en común por su forma de entender el fútbol, y más aún en la tipología de futbolistas que son y de juego que practican. Valores presentes ambos -con nivel de selección, Parejo también rendimiento-; y también con sus mejores actuaciones por llegar. Como predilección futbolística que es, hice un especial seguimiento a Suso en el partido frente al Valencia, de las que expongo una parte de las notas -las a mi juicio, más relevantes-:

* min. 4. Baja a recibir al centro del campo, la toca en horizontal [Oxigenación, se quita la marca en caso de tenerla o puede contribuir al desbarajuste del sistema defensivo contrario]
* min. 4. Pérdida de balón en un pase atrás. [Error atípico en él]
* min. 6. Desmarque a la espalda de Bernat y pase a la frontal.
* min. 6. Disparo cruzado desde el pico del área tras recorte hacia adentro.
* min. 9. Recibe al pie en banda y combina con el lateral Rafita.
* min. 10. Presión a Bernat tras recepción de este [Incomoda salida del balón adversario e itenta propiciar un error en el rival]
* min. 10. Contraataque de su equipo donde a Suso le falta velocidad/decisión en el acompañmiento de la jugada.
* min. 12. Jugadón individual. Recorta hacia dentro y dispara desviado [Desequilibrio y decisión]
* min. 12. Centro peligroso con pierna derecha ("la mala"), nuevo centro que provoca córner.
* min. 15. Repliegue defensivo tras pérdida de su equipo [Implicación defensiva]
* min. 17. Recibe en banda, dribla hacia adentro y pasa a Soriano (se encuentra en el área) que dispara fuera.
* min. 19. Amaga/quiebra sin balón en el centro del campo (tras recuperación de su equipo) y recibe falta.
* min. 20. Repliegue hasta la frontal de su propia área.
* min. 21. Recibe pelota, la controla, la aguanta antes tres rivales y la da atrás. [Mantenimiento esférico, sabe usar su cuerpo además de su técnica]
* min. 22. Recibe de espaldas y pasa al espacio en profundidad al lateral Rafita, que logra centrar. Pérdida de su equipo: Bernat sube a atacar y Suso le sigue. [Visión de juego y concentración en el partido]
* min. 26. Recibe en banda, la da atrás y se desmarca.
* min. 27. Centra al área. Soriano remata desviado. [Precisión golpeo]
* min. 28. Recibe de espaldas, la da y se desmarca. [Interpretación perfecta del abc del fútbol]
* min. 31. Recibe de espaldas en frontal del área y la deja atrás para el disparo de Aleix Vidal.
* min. 32. Defiende en su banda: apoya y ayuda al lateral [Compañerismo, sacrificio por el bien del conjunto]
* min. 35. Recibe e intenta irse. No lo consigue.
* min. 38. Recupera bola a Parejo, se va de Vargas y provoca falta.
* min. 40. Defiende tras pérdida en frontal.
* min. 42. Recibe abierto, amaga regate y la da atrás. Vuelve a recibir y centra. Despeja defensa rival.
* min. 43. Pelea por balón dividido.
* min. 46. Recibe en pico del área, recorta hacia adentro y se saca un trallazo con la zurda. Paradón de Guaita [Poderoso y preciso chut, precisión y potencia golpeo]
* min. 51. Recorta hacia adentro, se saca un chutazo. Mal despeje de Guaita que remacha Óscar Díaz para convertirlo en gol.
* min. 53. Recibe y prolonga pase a Aleix Vidal [Dinamiza y da fluidez al juego]
* min. 55. Acompaña y defiende a Bernat ante su subida [Implicación y sacrificio]
* min. 58. Recibe en centro del campo y hace un pase en largo [Variedad de recursos que le hacen mucho más complicado de defender]
* min. 59. Recibe en banda y centra con peligro.
* min. 60. Recibe en centro, pase en largo a otra banda.
* min. 61. Pelea balón dividido. No gana.
* min. 62. Repliegue defensivo hasta su propia área.
* min. 63. Recibe en frontal del área y dispara. Guaita no atrapa bien. Balón a córner.
[Entrada de Fede Cartabia, que juega por izquierda en lugar de Vargas, que pasa a la banda opuesta]
* min. 69. Recoge bola en segundo palo y dispara alto con pierna derecha.
* min. 73. No puede recibir balón.
* min. 78. No llega a balón en frontal del área.
* min. 78. Disparo al segundo palo que se va alto.
* min. 81. Se va de Bernat y dispara aunque choca en defensor (Romeu).
* min. 90. Controla y centra. Coge rechace. Encara a Mathieu y vuelve a centrar. Balón se va fuera.
Parece claro que en su juego hay un antes y después tras la entrada de Fede: el argentino sí defendía y ayudaba a Bernat, al contrario que Vargas. Dejar recibir a placer a Suso es una táctica suicida y un error mayúsculo que muestra la falta de preparación del encuentro por parte de Pizzi, o en todo caso, las malas decisiones. Ya se encargará Suso de buscarse la vida para recibir y resultar decisivo, no hay que ponérselo tan fácil.


Hoeman, Valencia a 28 de marzo de 2014.


Foto: http://almeria360.com (JL Matarín).



 PS: A pesar de la calidad en el golpeo de Corona, creo que Suso le supera, y por eso me parece un fallo que no le dieran responsabilidades en su equipo como lanzador en las jugadas a balón parado.

PS2: No he seguido a Suso en el Almería: por lo que leo su temporada ha tenido altibajos -aunque en gran medida por asuntos extradeportivos o no debidos directamente al juego-. Este escrito y las impresiones que reflejo en él se basa a partir del partido mencionado y unos cuantos más de categorías inferiores.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada